Reaccion alergica en el niño/a. ¿Qué hago?

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En una reacción alérgica grave, lo idóneo es tener cerca un autoinyector de adrenalina para poder usarlo ante cualquier síntoma
Fecha de publicación: 4 de junio de 2015
Las alergias afectan cada vez a más personas en España, y con ellas también reacciones de diversa variedad. Cuando un niño entra en contacto con un alimento, un medicamento o una sustancia al que es alérgico, se debe acudir al médico y, en casos graves, actuar en el momento. A continuación se ofrecen datos sobre alergias y reacciones alérgicas, cuáles son sus principales síntomas, cómo se debe actuar en tales episodios, qué son son las anafilaxias o reacciones graves y de qué manera aplicar las dosis de adrenalina para contrarrestarlas.
Alergias en niños y reacciones alérgicas
Las personas que padecen distintas alergias son cada vez más. Se estima que en España hay más de 10 millones y entre ellas muchos menores. Entre el 7% y 8% de los niños son alérgicos a alguna clase de alimentos, y en menor medida les afectan también las alergias a los medicamentos y al polen. Por eso es importante saber cómo actuar ante la aparición de síntomas de una reacción alérgica en los pequeños.
La Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA) elaboró un protocolo de actuación ante la reacción alérgica de un niño. Está indicado para la escuela, pero si el pequeño está en otra parte, se debe proceder de una manera similar.
Síntomas de las reacciones alérgicas
El primer paso es conocer los síntomas para identificar una reacción alérgica. Se dividen en leves y graves. Los leves son:
  • Picor o hinchazón en la boca o leve sarpullido en los labios o alrededor de ellos; urticaria, ronchas, sarpullidos, picores o hinchazones, por lo general en las extremidades.
  • Náuseas, dolores abdominales, diarreas, vómitos.
  • Picor de ojos o de nariz, ojos rojos, lagrimeo, estornudos muy frecuentes, mocos abundantes.
Las señales graves, por su parte, son las siguientes: garganta cerrada, tos repetitiva, ronquera e hinchazón en lengua, párpados, labios u orejas, respiración entrecortada, tos repetitiva, tos seca, agotamiento, piel o labios azulados, pulso débil, presión arterial baja, desvanecimiento, palidez, piel o labios azulados.
Cómo actuar ante la reacción alérgica
Ante una reacción con síntomas leves, se debe llevar al niño a la consulta del médico lo antes posible. Si aparecen algunos de los signos graves, la recomendación es la aplicación de adrenalina autoinyectable. La dosis para pequeños de hasta 25 kilos de peso es de 0,15 miligramos, mientras que para los mayores es igual que para adultos (0,30 miligramos).
El protocolo, que está avalado por la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) y la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), explica también que se debe aplicar adrenalina cuando la reacción es rápida y progresiva, aunque los síntomas no estén entre los calificados como graves.
Si los síntomas son los señalados en el último punto, existe una afectación cardiovascular. En esos casos es conviente mantener al niño tumbado boca arriba y con los pies en alto. El documento de la AEPNAA destaca que nunca, bajo ninguna circunstancia, se debe dejar solo al pequeño que ha sufrido la reacción.
Las anafilaxias o reacciones graves
Las reacciones alérgicas graves reciben el nombre de anafilaxias y, si no se tratan a tiempo, pueden incluso llegar a ser mortales. Según los alergólogos Luis Echeverría Zudaire, Rosario del Olmo de la Lama y Carlos Santana Rodríguez, en los últimos años ha habido un aumento en el número de ingresos hospitalarios por anafilaxia de niños menores de cuatro años.
De ello deriva la importancia de la aplicación de adrenalina, que es muy eficaz para controlar y revertir esta clase de circuntancias. Tan importante como eso es llamar o acudir a un médico lo más rápido posible.
Los autoinyectores de adrenalina se deben usar ante cualquier síntoma de reacción anafiláctica. En caso de duda de si es necesario hacerlo, la recomendación de la AEP es clara: "Es mejor aplicarla que esperar que la situación empeore". La medicación comienza a hacer efecto de inmediato y se supone que en los primeros cinco minutos se deben ver sus resultados. Solo si transcurrido ese periodo el menor no mejora, se debe aplicar una segunda dosis por medio de un autoinyector nuevo.
Cómo aplicar la adrenalina ante reacciones graves
La aplicación se debe efectuar siempre en el muslo, de manera perpendicular a la pierna. Y, si es necesario, se puede realizar a través de la ropa. Tras retirar el tapón del autoinyector, se apoya en el cuerpo del niño, se presiona hasta escuchar un clic y se mantiene apretado durante diez segundos. Luego, se quita el autoinyector (es desechable, no se puede volver a usar). Se puede dar un masaje en la zona de la inyección durante algunos segundos.
En algunos casos, después de la aplicación de la adrenalina, el pequeño vomita, siente que el corazón le late con mayor rapidez, tiene frío en las manos y los pies, muestra dificultad para respirar o dolor de cabeza y, a veces, también suda. Pero todos estos son síntomas normales y, por lo general, desaparecen en pocos minutos.